
PICA SINDROME O TRASTORNO
PRÓLOGO
Hay libros que se escriben desde el conocimiento. Hay otros que se escriben desde la herida. Y hay unos pocos, muy pocos, que nacen de ambos lugares al mismo tiempo. Este es uno de ellos.
PICA ¿Síntoma o Trastorno? no es simplemente un texto clínico sobre un trastorno alimentario poco conocido. Es, ante todo, un acto de valentía intelectual y humana. La Dra. María Fernanda Mazo ha elegido el camino más difícil: no el de la frialdad académica que cataloga y clasifica, sino el de la narrativa que siente, que acompaña, que no mira hacia otro lado.
La Pica —esa compulsión silenciosa por ingerir sustancias que no nutren: tierra, jabón, yeso, tiza— es uno de los trastornos más invisibilizados de la medicina contemporánea. Aparece en los márgenes de los manuales, en los pies de página de los protocolos, y sin embargo está presente en los consultorios, en los hogares de pobreza, en los cuerpos de niñas que cargan embarazos que el mundo no supo prevenir ni acompañar.
A través de Zuri, una adolescente de quince años cuya historia condensa la realidad de miles, la autora nos obliga a mirar lo que preferimos no ver: la intersección brutal entre pobreza, embarazo adolescente, desnutrición y salud mental. Nos recuerda que un diagnóstico no es un número en una historia clínica, sino una persona con nombre, con miedo, con un abuelo que la espera.
Lo que hace singular a esta obra es su estructura: cada capítulo narrativo va seguido de un análisis psiconutricional riguroso, firmado por la misma voz que acaba de contarnos la historia. Esta decisión editorial no es un capricho formal; es una declaración de principios. Nos dice que la ciencia y la compasión no son opuestos, que el rigor y la ternura pueden coexistir en la misma página, que un profesional de la salud puede —y debe— ser también un narrador de la condición humana.
La Dra. Mazo lleva años construyendo puentes entre la nutrición, la psicología y la realidad social de sus pacientes. Este libro es, quizás, el puente más ambicioso que ha tendido hasta ahora. Y al cruzarlo, el lector no sale igual.
Que estas páginas lleguen a los consultorios, a las aulas universitarias, a los puestos de salud más remotos. Que lleguen también a las manos de quienes toman decisiones sobre políticas públicas, sobre programas de salud materno-infantil, sobre los presupuestos que deciden si una Zuri recibe atención o queda invisible.
Porque al final, de eso se trata: de que ninguna Zuri más quede invisible.
Maria Fernanda Mazo